Dormir para vivir (I)

Muchas son las personas que manifiestan problemas a la hora de dormir, ya sean problemas para conciliar el sueño o bien para mantenerlo. La sociedad española de neurología estima que entre el 20 y 48% de la población adulta padece problemas para conciliar o mantener el sueño. Los adolescentes también muestran problemas de sueño, aunque se deben a diferentes factores, sobre todo, debidos a un mal uso de las nuevas tecnologías y una pobre higiene del sueño.


Hoy veremos lo importante que es el sueño para evitar problemas de salud mental y físicos y por qué tiene sentido dormir cuando toca, cuando es de noche.


Tu que estás leyendo esto, estoy seguro de que ahora, debido a la situación actual por el COVID-19, padeces dificultades para conciliar o mantener el sueño, esta tendencia se ha registrado en varias personas, ya que el confinamiento afecta no sólo al estado de ánimo, sino también a los ritmos circadianos y conscuentemente al descanso, según afirma Diego Redolar, neurocientífico de la Universitat Oberta de Catalunya.


Los problemas de sueño generan alteraciones en prácticamente todas las dimensiones personales.


Nuestro nivel de activación decae, el sistema reticular activador ascendente (SRAA) no dispone de los suficientes recursos para que puedas disfrutar de un nivel de activación adecuado y esto afecta consecuentemente al resto de niveles superiores.


Un cerebro cansado es un cerebro frustrado:

A nivel emocional la falta de descanso facilita que existan procesos en los cuales la tolerancia a la frustración decaiga y resulte mucho más fácil que te frustre cualquier situación por muy ínfima que parezca. ¿Alguna vez no te ha pasado que has dormido muy poco y todo te molesta? La luz, el ruido, la música, preguntas de otras personas... Es normal, tu cerebro necesita descansar.




Es más fácil sentirse más triste, más ansioso o más reticente a desarrollar cualquier actividad si no has descansado bien. Es importante ser consciente de esto y no forzarse en exceso, es importante priorizar el autocuidado y el descanso, ya que si forzamos a nuestro cerebro al 100% cuando no podemos dar el 100%, te aseguro que sentirás frustración y malestar constante. Para, respira, descansa y piensa que en ocasiones es necesario dar un paso atrás para poder dar dos pasos adelante.


¿Qué ocurre si no descansamos bien y preferimos forzar nuestro cerebro?

Muchas personas, sobre todo aquellas que están implicadas en un trabajo complejo que le demanda una gran cantidad de productividad, muestran problemas de sueño y también dificultades asociadas a nivel emocional.


Según un estudio de Ohayon y colaboradores realizado en 1997, cuanto peor es la calidad de sueño de las personas, mayor probabilidad existe de que muestren problemas de salud asociados.


En términos generales, las personas que duermen menos y que por tanto, muestran más somnolencia durante le día, acuden a más consultas médicas, reciben mayor cantidad de hospitalizaciones y tratamientos y además, tienen mayor probabilidad de sufrir accidentes de tráfico.

Lo más interesante es la salud mental, como podemos ver en la imagen, las personas que sufren problemas de somnolencia, muestran mayor probabilidad de sufrir de trastornos depresivos o de ansiedad. Es decir, que si tienes problemas de somnolencia severos, tienes 5 veces más probabilidad de sufrir depresión o ansiedad, has leído bien, 5 veces más.


Además, una persona con problemas de sueño se implica menos en su entorno, abandona más su vida diaria y su vida social y familiar también se ve afectada.


Los trastornos de sueño son problemas que de forma sutil y progresiva deteriora la vida de la persona que lo sufre.


Se podría asumir entonces, que para disfrutar de manera plena de la vida, es necesario procurar una calidad de sueño que corresponda, durmiendo una cantidad de horas adecuada y teniendo una calidad de sueño que te corresponda y que permita reparar tu cansancio y por supuesto, disfrutar de tu vida.


¿Cuántas horas debo dormir?

Esta es una pregunta muy común en consulta. En realidad, cada persona necesita dormir un número de horas en función de sus necesidades y circunstancias personales, ya que en ocasiones seguimos una rutina más extenuante o comenzamos a hacer más ejercicio físico, por lo que necesitaremos una mayor cantidad de horas comparado con lo normal. No obstante, existe un valor promedio que puedes tomar como referencia en la siguiente tabla:



Prepárate para dormir desde primera hora

Mucha gente piensa que para dormir bien basta con un colchón cómodo, apagar la luz y despertarse tarde, pero nada más lejos de la realidad.


Dormir es un proceso más dentro de nuestros ritmos circadianos, que no son otra cosa que nuestro reloj interno, ese sistema cíclico que se encarga de regular todos nuestros procesos básicos: despertarnos cuando amanece, desayunar, activarnos, tener hambre para comer, disminuir nuestra actividad al caer la noche y hacer que el sueño nos invada cuando ya el sol no está.


Si tus sensaciones no se coordinan con esto último que has leído, eres víctima de unos hábitos de sueño poco saludables. No eres la única persona que tiene sus ritmos circadianos alterados, de hecho, muchas personas, sobre todo durante el confinamiento, tienen estos ritmos circadianos alterados y tienden a dormirse de madrugada y despertarse a medio día.


Aunque creas que no pasa nada siempre y cuando se duerma una cantidad de horas mínimas, lamento comunicarte que te equivocas, es necesario dormir cuando toca dormir y despertarse cuando toca despertarse, al fin y al cabo, somos seres que hemos vivido durante miles de años en base al sol: explorábamos, cazábamos, construíamos, corríamos y trabajábamos cuando el sol nos ofrecía luz y nos íbamos a dormir cuando éste brillaba por su ausencia, ya que la noche era peligrosa y para nuestra especie, poco adaptativa.


Como podemos ver, es fundamental respetar los patrones con los que nuestro cerebro y nuestro organismo nace, ya que si alteramos los mismos, tendremos problemas de sueño y consecuentemente, de salud.



Como vemos en la imagen de arriba, cada acción tiene un momento más adecuado a lo largo del día y respetar estos ritmos te ayudarán a dormir y a vivir mejor, de manera más fluida y más natural.


En la próxima entrada te daré pautas para mejorar tu calidad de sueño. Pautas para que puedas aplicar durante todo el día ya demás, te revelaré un truco para consolidar el sueño mejor que nunca.


Recuerda que dormir es necesario para disfrutar de la vida. Dormir es un derecho pero también una responsabilidad, la semana que viene os revelaré cómo dormir mejor.


Si padeces problemas de sueño, no dudes en contactar con nosotros, estaremos encantados en poder ayudarte a conseguir esa calidad de sueño y de vida que te mereces.


Recuerda que tu primera consulta es gratuita, evaluaremos tu problema en concreto ya demás, te daremos pautas para mejorar tu calidad de sueño y tus rutinas en esta situación actual.


Tu bienestar es nuestro objetivo.




Referencias:


Andréu, M. M., Larrinaga, A. Á. R., Pérez, J. A. M., Martínez, M. A. M., Cuesta, F. J. P., Guerra, A. J. A. & Rodríguez, P. G. (2016). Sueño saludable: evidencias y guías de actuación. Documento oficial de la Sociedad Española de Sueño.Rev Neurol,63(Supl 2), S1-S27.


Briones, B., Adams, N., Strauss, M., Rosenberg, C., Whalen, C., Carskadon, M., ... & Redline, S. (1996). Relationship between sleepiness and general health status.Sleep,19(7), 583-588.


Miró, E., Lozano, M. D. C. C., & Casal, G. B. (2005). Sueño y calidad de vida.Revista colombiana de psicología, (14), 11-27.



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