Por extraño que parezca, hay personas que consideran que el psicólogo debería realizar su trabajo gratuitamente. Cuando me he cruzado con este perfil, siempre he aprovechado para preguntarles que les llevaba a creer esto. Sus ideas estaban sustentadas por otras como:
- "Hay gente que no puede pagarlo".
- "La ayuda médica no debería costar dinero".
- "Si quieres ayudar deberías hacerlo gratis".
Todas estas ideas son respetables, pero la realidad es que:
Pagar por los servicios de psicología beneficia al paciente y al terapeuta.
¿Como es esto posible?
En este artículo te lo muestro.
Pero antes, debemos aclarar un concepto que considero de especial relevancia para esté post.
¿Que es un precio competitivo?
Antes de empezar a exponer porqué se debería cobrar por los servicios de psicología, es importante matizar cuanto se debería pagar. Como buen Psicólogo, intento NO asumir lo que la gente tiene en su mente, así que aclararé este concepto.
Un precio competitivo es aquel que es accesible sin ser demasiado bajo, por los siguientes motivos:
- No es demasiado bajo como para que el psicólogo pueda vivir de sus consultas.
- No es demasiado bajo como para hacer atribuciones de baja calidad sobre el servicio del Psicólogo.
- No es demasiado alto como para que los pacientes puedan permitírselo.
Entonces: ¿Cuanto sería el precio ideal de las consultas?
Según mi experiencia, en 2025, una sesión estándar de Psicología debería costar entre 60€ y 100€, según determinadas características como la presencialidad, la ubicación, el día, etc.
Por ejemplo:
Mis sesiones Online cuestan 60€, mientras que las presenciales cuestan 70€. Pero si tengo que atender a mis pacientes un fin de semana, e invertir parte de mi tiempo libre, el costo se eleva a 100€.
Una vez aclarado esto, veamos porque los servicios de pago benefician no solo al Psicólogo, sino también a sus pacientes.
1. El Psicólogo también vive.
El primer punto debería ser algo obvio, pero como tiendo a NO asumir lo que la gente piensa, lo remarcaré: los psicólogos también vivimos. Y por austera que fuera nuestra vida, ello implica pagar una vivienda, comida, ropa... Ademas de otros gastos necesarios como la tasa del colegio de psicólogos, seguros, asesoría, y ademas, lo que viene en el punto número 2.
2. Impuestos: cobras poco, es NO poder trabajar.
En España, todo trabajador autónomo está sujeto a tener que afrontar una carga económica llamada "Impuestos".
Y aunque las actividad sanitarias están exentas de IVA, eso no exime al psicólogo de pagar otros impuestos como el IRPF.
Estos impuestos son altamente abusivos, hasta el punto de que imposibilitan ejercer una profesión por cuenta propia, sin cobrar unos precios mínimos.
¿Y que pasa si un Psicólogo cobra un precio reducido por mis servicios siendo autónomo?
Que la baja recaudación económica le llevaría a no poder afrontar los gastos que suponen tu vida, más los gastos e impuestos, y tendrá que terminar cerrando su negocio, o mal viviendo (lo que afectaría a su motivación, y con ello a la calidad de su servicio).
Entonces, ¿Debería el psicólogo trabajar para otra empresa?
Si consigue que le contraten, es una opción. Pero igualmente, para que pueda ganarse un sueldo decente, tendrá que estár facturandole al menos el doble a su empresa, lo que implica que será su jefe quien estará cobrando el precio competente a sus pacientes.
También se puede hacer el PIR (oposición a empleo público como Psicólogo Interno Residente), y que sea el estado quien le pague al psicólogo. Pero esto tiene dos desventajas: la primera es que el psicólogo termina dándose cuenta de que no ayuda a tus pacientes (El sistema sanitario publico no es funcional en las terapias psicológicas, como veremos más adelante), y tener un salario fijo por ver pacientes no les beneficia a ellos, como veremos en el siguiente punto.
3. Desmotivación profesional.
El experimento de la fábrica Hawthorne, determinó (entre otras cosas) que introducir un aumento de sueldo a sus trabajadores conllevaba a largo plazo a una disminución de la productividad.
Al principio, recibir un incentivo extra les motivaba a mejorar su trabajo, pero esto solo ocurría cuando estaban siendo observados por el experimentador. Posteriormente, la calidad del trabajo en tanto que productividad descendería.
Recibir un salario fijo por realizar un trabajo tan individualizado como son los servicios de psicología, supone pues un error que afecta a la calidad de la sesión que los pacientes reciben. Es por eso que, la motivación del psicólogo aumenta cuando el dinero que recibe por su trabajo está directamente relacionada con la calidad del servicio realizado en cada sesión individual. Dicho de otra forma: "Si no consigue que el paciente esté satisfecho en está sesión, el mismo no vuelve, y por tanto, no cobra sus sesiones futuras".
Entonces, ¿Por qué tantos psicólogos desean realizar el PIR?
Remontándonos al punto 1, el PIR ofrece una serie de ventajas que pueden ser muy interesantes si temes emprender:
- Trabajo fijo de por vida.
- Salario fijo.
- No tendrás que hacerte autónomo, ni pagar los impuestos pertinentes.
- No necesitas obtener el Máster en Psicología General Sanitaria para realizar las mismas funciones para las que este te habilita.
- Puedes tener tu clínica a demás de tu plaza como psicólogo público.
No obstante, muchos psicólogos públicos saben que no pueden ayudar a sus pacientes, simplemente por el hecho de que no pueden hacer una terapia al uso.
En la mayoría de casos, las debilidades del psicólogo público imposibilitan realizar un servicio funcional:
- No se evalua.
- No se diagnostica.
- En muchos casos se limita a la escucha y consejos simples. No realiza, ni enseña técnicas de psicología clínica.
- No cuenta con el tiempo necesario para atender a sus pacientes (El tiempo entre sesiones es demasiado prolongado).
4. Silogismos: beneficios al paciente.
Cuando el paciente paga por sus sesiones de psicología, se está produciendo un efecto que le beneficia.
Esto tiene que ver con lo que se conoce como silogismo.
Las personas tendemos a hacer atribuciones cognitivas, en base a nuestras conductas. Dicho de forma más coloquial, mi mente se justifica en función de aquello que hago. Ejemplo:
Premisa mayor: –"Pago por aquello que me gusta y me interesa"-.
Premisa menor: –"Pago por ir a terapia de Fulanito"-.
Conclusión: –"Ir a terapia de Fulanito me gusta y me interesa"-.
Veámoslo de otra manera:
Premisa mayor: –"Las cosas baratas son de menor calidad"-.
Premisa menor: –"Las sesiones de Fulanito son baratas"-.
Conclusión: –"La terapia de Fulanito es de menor calidad"-.
La mente ahorra energía realizando atajos cognitivos, y ello implica que los pacientes NO van a pararse a valorar que las sesiones son más baratas por que el psicólogo que las realiza es una persona altruista que quieres ayudar a personas que no pueden permitirse pagar más.
¿Como beneficia esto al paciente? La confianza en la terapia y en el profesional aumenta, y esto mejora y potencia el siguiente punto...
5. La Adhesión a la terapia.
Una terapia funcional debe realizarse por completo, de principio a fin.
En este aspecto, es de crucial importancia el termino "Adhesión a la terapia".
La adhesión a la terapia consiste en la medida en que el paciente continua con la misma, y no la abandona.
Entonces, ¿Pagar por ir al psicólogo previene que el paciente abandone la terapia?
Si, por varios motivos:
- "Si ya he pagado, no lo voy a dejar...": existen varias teorías psicológicas que podrían justificar esto. En primer lugar, el "efecto del pie en la puerta", o "principio de influencia y compromiso" (Freedman y Fraser), el cual afirma que quien acepta una petición pequeña tiene más probabilidades de aceptar posteriormente una mayor (por eso muchos psicólogos proponen una primera sesión más economica"; en segundo lugar la "reducción de la disonancia cognitiva" (Festinger), que significa que, para evitar la incomodidad cognitiva que se sufre al actuar incongruentemente, la gente sigue realizando conductas a favor de aquello que ha hecho previamente; muy parecido al anterior es el efecto de "compromiso y coherencia" (Cialdini), el cual indica que la gente tiende a actuar a favor de las conductas realizadas previamente; y también la teoría de la "autopercepción" (Bem), la cual afirma que lo que las personas piensan de si mismas está influido por sus propias conductas previas.
- Control de calidad, o selección automática: cuando el psicólogo cobra por sus sesiones, está imposibilitado el acceso a sus servicios a aquellas personas que no están dispuestas a tomárselo tan enserio como para pagar por ellas. Por consecuente, la mayoría de personas que empiezan la terapia son aquellas que se lo toman tan en serio como para pagar por ella. Y si, siempre hay algún paciente que termina abandonando la terapia por diversos motivos. Pero cobrar por las sesiones a un precio respetable, reduce considerablemente el abandono de la terapia.
- Distorsión cognitiva (Dicotomía): generalmente, quien no paga por la terapia tiende a invertir el menor tiempo posible en ella. Esto implica que la abandona cuando se siente mejor, sin considerar que la mejora se produce en dientes de sierra (a lo largo de la terapia a veces te sientes mejor, y otras peor). Muchos pacientes caen en la dicotomía de pensar que sentirse mejor es no estar mal. Sobre esto, recuerdo un documental que tuve que visualizar para hacer un trabajo del grado en la asignatura de "Psicopatología del adulto". En este documental, un psiquiatra explicaba que muchos pacientes dejaban de tomar los antidepresivos cuando se sentían mejor, y esto era un error, ya que sentirse bien solo es signo de que el tratamiento empieza a funcionar, y por ello, hay que continuarlo. Como ya vimos, para que la terapia funcione, esta debe completarse.
Cobro por mis servicios, y a cambio te ofrezco calidad.
Si quieres contar con un profesional que se comprometa a apoyarte en tus momentos difíciles, y a ayudarte a cumplir tus objetivos, puedes disponer de mis servicios como Psicólogo. Mis servicios NO son gratis, precisamente por que me valoro a mi y a la calidad de mi trabajo, el cual estaré encantado de compartir contigo.
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